viernes, 1 de junio de 2012

LA IMPORTANCIA DE LA ESTIMULACION ADECUADA


LA IMPORTANCIA DE ESTIMULAR ADECUADAMENTE EL CEREBRO.

Algunos hallazgos señalan que el tipo de cuidado que los padres proporcionan a sus hijos tiene un efecto definitivo en el desarrollo cerebral. Pero el cerebro cuenta con millones de células que conectadas entre sí controlan el pensamiento, el movimiento y los sentidos.
La naturaleza es el factor principal en el desarrollo del cerebro antes de que nazca un bebe y se fortalece con la estimulación intrauterina. Pero una vez nace, las neuronas se activan por un estimulo del ambiente; tal como la voz de  la madre, que empieza  a influir significativamente sobre el desarrollo cerebral del niño.  
Al nacer para los bebés el mundo son los padres; y para empezar la vida en conjunto se hace indispensable establecer vínculos afectivos muy fueres que se dan a través de la práctica cotidiana. Los bebés experimentan las expresiones de los padres, sus miradas, las escuchan cuando les cantan, les leen o les hablan; lo sienten en cada abrazo.
El abrazo y el masaje estimulan el cerebro del bebé la liberación de más hormonas que le permiten crecer. En el amor de un padre por su bebé radica claro está, la clave para una conexión poderosa entre los dos, pero es la expresión de su amor la que afecta la formación de las conexiones cerebrales y éstas, en realidad, dependen de las buenas interacciones humanas.
Aprender es cualquier cosa que estimule el cerebro una y otra vez. Por esto, en la estimulación las actividades son repetitivas. En un increíble ciclo de estímulos y respuestas, el cerebro de un niño se construye a sí mismo por medio de la electricidad que genera la visión, olfato, tacto, oído y el gusto para activar y organizar las células nerviosas que constituyen los tejidos. Las neuronas se activan por un estímulo del ambiente que empieza a influir significativamente sobre el desarrollo cerebral del niño.
Hoy se sabe que la inteligencia abarca no sólo las capacidades intelectuales, sino primordialmente un conjunto de destrezas emocionales.
La inteligencia emocional constituye una forma de interactuar con el mundo, que tiene muy en cuenta los sentimientos. Implica una serie de habilidades emocionales como la autoconfianza, la empatía, la perseverancia, la autoconciencia y el autocontrol, que son tan importantes o más para el desarrollo personal como el razonamiento lógico y matemático.
El hemisferio izquierdo es conocido como hemisferio dominante o analizador por dominar las funciones de la lectura, la escritura, la comprensión y la producción del habla, igualmente se encarga del procesamiento de las secuencias de movimientos: alcanzar, agarrar, elevar, sostener, soltar, atrapar, etc.
El hemisferio derecho también llamado el hemisferio sintetizador, se encarga del procesamiento de toda la información viso-espacial, es decir,  todas las funciones conocidas como superiores (cognitivas, cerebrales) que requieren del reconocimiento de objetos, la posición de las partes del cuerpo, las relaciones espaciales de los objetos y señales en el espacio extra personal.

Desde un bebé recién nacido hasta una persona madura, todo lo que conocemos del mundo que nos rodea proviene de la interpretación de los mensajes recibidos por los sentidos. El desarrollo cerebral del niño depende, en gran medida de la cantidad y calidad de los estímulos que recibe, del ambiente que les rodea y de la dedicación de las personas a cargo.
Si el niño es estimulado será favorecido ya que podrá adquirir diferentes experiencias que le ayuden a dar significado a las sensaciones que percibe.
Es importante que el material de estimulación que se utilice tenga diferentes formas, relieves, colores, sabores, aromas..
Los bebes son capaces de discriminar el color desde las primeras semanas de vida: no es verdad que los más pequeños vean el mundo en blanco y negro; es más, tienen una inclinación natural hacia los colores vivos.
Este proceso, algunos lo consideran innato, podría ser uno de los elementos más importantes en la socialización del ser humano. La percepción de objetos, que se consigue en los primeros meses de vida, se lleva a cabo de una forma globalizada, puesto que los niños ven los objetos como unidades totales, más que como elementos sueltos integrados en un esquema determinado. Este proceso favorece el desarrollo del hemisferio derecho, encargado de los procesos globales, frente al izquierdo más orientado al detalle.
Durante el embarazo las madres sienten que el bebé patea o se mueve al percibir ruidos fuertes y se calma al oír música suave y relajante. El oído está totalmente desarrollado en los recién nacidos. Los bebés con audición normal se mueven al percibir ruidos fuertes, prestan atención tranquilos a la voz de la madre y dejan de moverse un poco cuando detectan el comienzo de un tono de conversación. Aparentemente, los recién nacidos prefieren una voz aguda (la de la madre) a una voz grave (masculina). El oído transforma las vibraciones sonoras en impulsos nerviosos.
Los bebés desean proximidad, calor y suavidad. Cuando los bebés están en contacto "piel con piel" con su madre o su padre, se ha comprobado que regulan mejor su temperatura, se relajan respondiendo a las variaciones posibles de las sensaciones táctiles: presión, textura, temperatura, suavidad, dolor; además que  tienen gran número de receptores sensitivos en los dedos y en los labios. Se ha comprobado que algunos se chupan el dedo ya desde las 22 semanas de vida intrauterina.
La estimulación del gusto y del olfato, se improvisa después del nacimiento.
La Estimulación Kinestésica: es la estimulación del conocimiento de la coordinación en la interacción de movimientos futuros.
Se le llama sentido de la "piel". Un compromiso activo con el medio y con los objetos de él, depende del sentido táctil-kinestésico, el cual está provocado por estímulos mecánicos, térmicos y químicos. Las manos y otras partes del cuerpo pueden accionar, tomar, empujar, frotar y levantar a fin de obtener información. El uso de los músculos kinestésicamente, a través del movimiento o el manipuleo de objetos o materiales, da la más comprensiva y precisa información cuando uno no puede usar el sentido de la visión.

-Cómo Elevar la Inteligencia y Motricidad del Niño
María Elena Lopez 
 María Teresa Arango.



1 comentario:

  1. Una mayor relación y comunicación con el bebé en el vientre, se logra a través de la estimulación adecuada, después del nacimiento comienza a realizarse el proceso de aprendizaje con influencia del entorno familiar; la estimulación sensorial y kinestésica activarán las neuronas que seguramente potenciaran el desarrollo cerebral y por ende global del niño o niña.
    Este aporte me parece base, para los docentes preparados para acompañar la evolución intelectual y corporal de los niños y las niñas, a través de diferentes herramientas indispensables para la estimulación y protección de cada logro significativo en la formación de la personalidad y entendimiento del desarrollo durante su crecimiento.

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