jueves, 17 de mayo de 2012

ESTIMULACIÓN.

                                              ESTIMULACIÓN  TEMPRANA

La estimulación es un proceso natural, que la madre pone en practica en su relación diaria con el bebé; a través de ese proceso, el niño irá ejerciendo mayor control sobre el mundo que le rodea, al tiempo que sentirá gran satisfacción al descubrir que pude hacer las cosas por si mismo.
La estimulación tiene lugar a  través de la repetición útil de diferentes eventos sensoriales que aumentan, por una parte, el control emocional proporcionando al niño una sensación de seguridad y goce; y por la otra, amplían la habilidad mental, que le facilita el aprendizaje, ya que desarrolla destrezas para estimularse a si mismo a través del juego libre y del ejercicio de la curiosidad, la exploración y la imaginación.
La estimulación se concibe como un acercamiento directo, simple y satisfactorio, para gozar, comprender y conocer al bebé, ampliando las alegrías de la paternidad y ensanchando su potencial de aprendizaje.
Todo lo que hay que hacer para lograr un buen desarrollo es proporcionar al niño información visual, táctil, auditiva y motriz, dentro del marco de una relación amorosa, a la velocidad, intensidad y ritmo propio de las necesidades del niño.
La estimulación va convirtiéndose en una actitud natural que se ve reforzada continuamente con los logros y progresos del bebé y con la c certeza de que se esta contribuyendo en gran parte a que tenga un mejor desarrollo físico, mental y social; a que se desempeñe con mas éxito en su futuro aprendizaje escolar y a tener, por lo tanto, una mayor probabilidad de ser feliz e integrarse plena y totalmente al mundo que lo rodea.
                                              DESARROLLO.

La estimulación temprana del niño, abordada durante los tres primeros años de su vida, constituye un cimiento fundamental para el despliegue de todas las potencialidades que trae al nacer.
La estimulación del desarrollo, que abarca las intervenciones que pueden llevarse a cabo entre los tres y los seis años del pequeño, permite darle continuidad a ese abordaje de un modo beneficiosos para el acontecer saludable de la infancia, ya que las capacidades, habilidades, aptitudes y destrezas se conquistan realmente a través de la actividad, el ejercicio, la comunicación, el juego, la experiencias, etc.
Desde esta perspectiva, se deprende naturalmente la necesidad de que los niños se encuentren inmersos en un ambiente de estimulación que promueva tanto su educación como su desarrollo personal.
Las actitudes y modalidades de intervención de los agentes de estimulación son decisivas durante la vida infantil, pues podrán posibilitar aprendizajes  que guardaran una estrecha relación con el grado de desarrollo que logre alcanzar.
El juego es una posibilidad de hacer que, en forma espontánea, los niños sean inmensamente creadores a partir de sus motivos interiores. Es un escenario que ellos construyen para su autoexpresión por medio de la imaginación, la especulación y la indagación.


Manual de Estimulación Temprana –
María Teresa Arango. Eloísa Infante. María Elena López

3 comentarios:

  1. A mi manera de concluir, la estimulación es un proceso natural directo de la madre y del entorno familiar que rodea el bebé, a través del juego cotidiano para lograr las características generales del desarrollo de manera evolutiva, inicialmente sensorial y motor hasta caminar para que descubra un nuevo mundo, incansable, explorador, investigador, por medio de sus experiencias obteniendo nuevos conocimientos y así mismo avanzando en su desarrollo físico, mental y social.

    ResponderEliminar
  2. El juego como medio fundamental estimulador, permite un mayor despertar de la imaginación del bebé y un mejor desarrollo de su creatividad, lo incita a descubrir, a imitar, es decir, a prepararse para la vida y satisfacer la necesidad de realizar los ideales de la convivencia humana.

    ResponderEliminar
  3. El desarrollo es un proceso constante evolutivo de acuerdo a la estimulación en la interacción que se le proporcione al niño o niña desde la gestación, nacimiento y crecimiento, en la formación de su personalidad.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.